Tipos de quesos según su maduración

Los tipos de quesos según su maduración se obtienen cuando a través de este proceso de preparación, en donde se llega a la etapa de maduración, el queso comienza a cambiar sus características, tornándose de diferentes tipos, sabores, olores y hasta incluso colores.


Este proceso de cambio se debe a factores como la leche, el tipo de coagulación, y el proceso de desuerado que se realice en cada caso.


Por esta razón, en el mercado contamos con una serie de quesos, de entre los cuales tenemos para escoger el que mejor se adapte a nuestros gustos.

Tipos y tiempos de maduración


Existen dos grupos de maduración de queso:

  • Quesos que se maduran en ambientes naturales como bodegas y cuevas.

  • Quesos que maduran en ambientes controlados, es decir, cámaras donde se pueda programar la temperatura y la humedad para conseguir el tipo de queso deseado, la textura imaginada y el sabor seleccionado.

Para ambos tipos de maduración, el tiempo puede variar de horas hasta meses de incubación, lo que sea necesario para que los quesos pierdan su humedad y se realice el proceso de concentración de componentes que hacen que las características de cada queso cambien según sea su condición.


Tipos de quesos según su proceso de maduración


Finalmente, al comprender todo lo que implica el proceso de maduración, hemos de apreciar que existen dos tipos de quesos según su maduración, los cuales son:

  • Quesos frescos: Este tipo de queso se consume directamente después del proceso de fabricación, ya que para que sean quesos frescos, no requieren del proceso de maduración.

  • Quesos maduros: Después de su fabricación, este tipo de quesos se exponen a un tiempo de maduración donde se mide la temperatura y la humedad requerida para el cambio en sus características originales.

Según el tiempo de maduración y el cambio en sus componentes, la clasificación de quesos madurados es:

  • Tierno: con una maduración de 7 días.

  • Semicurado: maduración de entre 20 a 35 días.

  • Curado: entre 45 a 105 días de maduración.

  • Viejo: necesaria maduración de entre 100 a 180 días.

  • Añejo: unos 270 días de maduración.

Con todo esto hemos de comprender que cada tipo de queso cuenta con un proceso de preparación distinto, en donde se utilizan componentes diferentes para lograr la variedad en las texturas, los sabores y los colores.


Del mismo modo, los tiempos de maduración varían para lograr un efecto diferente en cada queso, logrando la creación de distintos tipos que saldrán al mercado para cubrir las diferentes necesidades de consumo de cada persona.